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Cómo evitar los cálculos renales

Dicen quienes lo han vivido que el descenso de los cálculos renales por el estrecho conducto de la uretra produce uno de los dolores más agudos e insoportables que un ser humano pueda padecer. Y más allá de la dolorosa experiencia, los cálculos pueden comprometer seriamente la funcionalidad de los riñones. En vista de la crucial importancia de estos órganos le ofrecemos a continuación pautas sencillas y efectivas para  mantenerlos sanos y libres de cálculos.

Consejos:

  1. Consuma agua en abundancia. Si bien es cierto que las bebidas que se toman a diario proveen una importante cantidad de líquido, lo recomendable es que además de este aporte se consuman al menos 2 litros y medio de agua pura cada día. Esta ración puede dosificarse a lo largo de la jornada y equivale aproximadamente a ocho vasos de agua de tamaño promedio.
  2. Evite los excesos de proteína y los alimentos saturados de calcio. Aunque los cálculos renales pueden tener orígenes diferentes (algunos son resultados de exceso de calcio y otros por acumulación de ácido úrico) lo cierto es que una dieta moderada puede prevenir cualquier tipo. Como norma general, evite consumir alimentos ricos en oxalatos, tales como chocolate, derivados de la leche, té o tomates. También póngale límite a las de carnes y  las proteínas de origen animal.
  3. Aumente sus consumos de alimentos ricos en fibra y disminuya al más bajo nivel la ingesta de sal.
  4. Maneje con moderación el alcohol, especialmente la cerveza, porque al contrario de la creencia, según la cual ésta ayuda a evacuar los cálculos del riñón, su consumo continuo puede acelerar la formación de cristales que son resultado de la transformación del alcohol en azúcar.
  5. Incluya en su dieta diaria frutas reconocidas por sus propiedades diuréticas tales como manzana, naranja, uva, sandía, y níspero.

Cómo bajar de peso sin hacer ejercicio

En los últimos años los nutricionistas e concentran en enseñar a comer sanamente a los pacientes que en lugar de hacer una dieta. Pues, una vez que una persona adelgaza y abandona la dieta, puede volver a subir de peso rápidamente.
Si no sabes cómo bajar de peso, la clave está en ingerir menos calorías que las que el metabolismo consume para mantenerse funcionando. Solamente respirando quemas más calorías que haciendo ejercicio.
Para bajar de peso sin ejercitarte, sigue estas instrucciones.

Instrucciones

  1. No mezcles los carbohidratos con alimentos ricos en grasas. El proceso metabólico que permite al cuerpo digerir las harinas y los alimentos ricos en azúcares inhiben los procesos para la expulsión de las grasas del cuerpo. Por esta razón, cuando se mezclan carbohidratos con grasas —como en una pizza o en un helado, por ejemplo—, el cuerpo absorbe toda la grasa de ese alimento. Para adelgazar, come proteínas y vegetales con carbohidratos o grasas en una misma comida, pero no con ambos. Después de comer carbohidratos, espera 2 horas para consumir grasas. Mientras que si consumes grasas, espera 4 horas para consumir carbohidratos y no engordar.
  2. Come proteínas en el desayuno. Para adelgazar y evitar que consumas alguna comida que te engorde, lo más recomendable es que comas proteínas en la mañana. Un desayuno fuerte —con alguna tortilla o algún sándwich de jamón o carne— te producirá una sensación de saciedad que te acompañará a lo largo del día. Ocasionalmente, puedes permitirte a esta hora consumir algún alimento que contenga carbohidratos y grasas. Esto se debe a que esas calorías las quemarás a lo largo del día.
  3. Come ligero al final del día. La hora de la cena no es apropiada para una comida muy pesada. Ya que en la noche el ritmo circadiano está más bajo en preparación para el sueño, todas las grasas consumidas en esta comida pasan directamente a la cintura. Por esta razón, la cena es la comida que realmente engorda. Para bajar de peso, a esta hora evita las harinas, las carnes rojas, las grasas y los quesos. Más bien consume pollo o pescado con vegetales, alguna ensalada o frutas.

Cómo detener la hemorragia nasal

Más de una vez un pequeño golpe en la nariz la hace sangrar. Incluso en algunos casos cuando las temperaturas son muy elevadas, los vasos tienden a dañarse y eso también provoca el sangrado. Por lo general, este tipo de herida no es grave pero se debe hacer lo necesario para que la sangre coagule y deje de fluir.
Siempre se recomienda toda situación donde se ponga en riesgo la salud de una persona la supervisión de un profesional médico pero existen lugares y momentos donde no podemos contar con uno. Para esos casos existen estas metodologías de primeros auxilios.
Pasos:

  1. La persona que sangra por la nariz debe echar su cabeza hacia atrás lo máximo posible mientras respira por la boca.
  2. Debe presionar la nariz con los dedos por algunos momentos.
  3. Se debe colocar un paño frío o un trozo de hielo sobre la nariz
  4. Taponar el orificio por donde tuvo lugar el sangrado con una gasa esterilizada.

En caso de que la hemorragia no se detenga se debe recurrir lo más rápido que se pueda a un centro de atención médica primaria.